miércoles, 9 de diciembre de 2009

PETER GABRIEL: "Juegos Sin Fronteras"

Unos años antes de "Sledgehammer", Peter Gabriel ya había conseguido un importante suceso con su tercer disco solista -el de la cara "derretida" (1980)- que lo ubicó como un artista con identidad propia, alejado del "fantasma" de Genesis...
Este disco de Gabriel (como los dos anteriores, y el siguiente) es de verdad inclasificable en algún estilo, salvo si se lo encuadra como rock "Avant-Garde" o "Experimental" (siendo ambos conceptos demasiado amplios)...  De su antecedente en Genesis sólo se lo puede asociar con "The Lamb Lies Down On Broadway"(1974), donde ya se advierte cierta atmósfera angustiante y opresiva.
Phil Collins toca la batería en los temas "Intruder" y "No Self Control", y de esas sesiones surge lo que sería el "Phil Collins Drum Sound":  Este es un verdadero hallazgo sonoro basado en nuevas ecualizaciones de patrones rítmicos sin platillos (Gabriel le había sugerido a él y al otro baterista Jerry Marotta que no los usen), y significó no sólo el detalle distintivo del Gabriel III, sino un elemento esencial en la exitosa carrera solista de Collins...  (Se escucha claramente en el súper-hit "In The Air Tonight" por ejemplo).
El disco abre precisamente con "Intruder" y termina con "Biko", el tema emblemático del Gabriel más "politizado", y leit-motiv de la gira "Amnesty International" con la que llegó a Argentina en 1988 con Bruce Springsteen y Sting entre otros...



En el medio quedan temas indispensables como "I Dont Remember" -favorito en vivo- o "Games Without Frontiers", que abría el lado 2 con una fuerte crítica a los medios de comunicación.
En dos temas canta Kate Bush -anticipando el exitoso dueto de "Don't Give Up" en "So"- y Paul Weller (The Jam) hace guitarras en "And Through the Wire".
La inquietud y necesidad creativa de Gabriel le hizo grabar grandes discos, especialmente entre el '77 y '82.  La calidad de esos temas los convirtió en clásicos de sus recitales, así que todos los conocen.  Sin embargo creo que para apreciar su justo valor conviene regresar a las versiones originales de estudio, donde además se escucha su concepto revolucionario de producción.




"JUEGOS SIN FRONTERAS"

Hans juega con Lotte, Lotte juega con Jane
Jane juega con Willi, Willi es feliz otra vez
Suki juega con Leo, Sacha juega con Britt
Adolf enciende una fogata, Enrico juega con ella
silbando tonadas nos escondemos en las dunas de la costa
silbando tonadas estamos besando babuinos en la selva

Es un nocaut

Si observan poder matar, probablemente lo hagan
En juegos sin fronteras, guerra sin lágrimas
juegos sin fronteras, guerra sin lágrimas.

Juegos sin fronteras
Juegos sin fronteras
Juegos sin fronteras

Andre tiene una bandera roja, la de Chiang Chings es azul
Todos ellos tienen colinas para volarlas con excepción de Lin Tai Yu
Vistiéndose con disfraces, juegan juegos tontos
Escondiéndose en las copas de los árboles, gritando nombres ofensivos
silbando tonadas, nos escondemos en las dunas de la costa
silbando tonadas, nos orinamos sobre las bestias en la selva

Es un nocaut

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4 comentarios:

Karpyrock dijo...

Ya que sus cuatro primeros álbumes tienen el mismo nombre, cada uno posee un alias, de acuerdo a la imagen de las portadas (a excepción del cuarto, que gráficamente no sigue la misma línea conceptual que los anteriores, y en Estados Unidos fue llamado, váyase a saber por qué, Security). Este disco es también conocido como Melt.
Gabriel canta, toca el piano, la percusión y los sintetizadores. Entre los músicos se cuentan Phil Collins, antiguo compañero suyo (y en aquel entonces cantante) de Genesis, Robert Fripp y Tony Levin, que por aquel momento estaban reformando a King Crimson, Paul Weller de The Jam, Dave Gregory de XTC y Kate Bush.
El sonido del álbum es compacto, por momentos violento, elemento que comparte con otros dos de sus discos solistas de la época. Las letras, alienadas, oscuras, cinematográficas, cínicas, urbanas. Desde la furia de Not One of Us hasta la tristeza desesperanzada/desesperante de Family Snapshot y la belleza de las percusiones y coros de Biko, la canción que cierra al disco, este tercer álbum solista de Gabriel pinta hermosamente la faceta más oscura de la entrada a una década que, váyase a saber si él era consciente, estaría signada por la decadencia. Su próximo disco, por suerte para nuestros oídos, daría un paso más grande y fuerte en este viaje hacia el hermetismo sonoro, aunque más ligado a la percusión electrónica. Pero esa es otra historia...
Este tipo de investigación musical hizo que Gabriel se comprometiera socialmente con su música, luchando contra el Apartheid en Sudáfrica y por el reconocimiento y difusión cultural de estos sonidos alrededor del mundo; buscando de alguna manera, corresponder a toda esa inspiración brindada por esta mística cultura. No contento con eso, Gabriel funda también el sello Real world records, apoyando a diferentes artistas alrededor del mundo, centrado en la música étnica. Un disco más que recomendado.

AitorL dijo...

¡Muy buen blog, compañero! Ya estás enlazado en el mío.

Un saludo.

Luigi dijo...

Vaya, dan ganas de salir corriendo a buscar y escuchar esta joya!!!

Nahim de Liébana dijo...

Sin duda alguna, el mejor disco de Peter. Creo que ya se ha dicho todo. Pero solo quiero apostillar la intro de "I don't remember", salvajismo en estado puro entre maquinas. ¡Saludos!