Mostrando las entradas con la etiqueta Audio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Audio. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de agosto de 2019

Lo Mejor de Algo Mas Que Rock and Roll, 10 Años: La Ultima DISQUERIA

Pese a la merma de publicaciones, que cualquier seguidor obviamente habrá advertido, el Blog sigue en pie, y la falta circunstancial de actualizaciones es debido al poco tiempo que me dejan nuevos compromisos laborales (¡Que bienvenidos sean!)...  Mientras esperamos una reactivación regular y definitiva, empecemos a festejar los diez años de Algo Mas que Rock and Roll republicando algunas entradas de las que mas me gustan, o mejor aceptación tuvieron.
Empiezo por este delirio publicado originalmente el 15 de Marzo de 2016




La Ultima Disquería Sobre la Faz de la Tierra

Publico este relato o mini cuento a modo de resumen de las obsesiones contenidas en el Blog, con el secreto deseo de que algún día integre las páginas de un improbable 'Apocalipsis del Melómano' o similar.


He visto el futuro.  Contemplé rascacielos donde hoy hay baldíos, y caminé al lado de personas cuyos abuelos están por nacer.  Descansé a la sombra de árboles que aún no fueron plantados.  Respiré el aire de las próximas generaciones.

Asistí a un concierto de Rock donde cientos de personas bailaban y saltaban en el mas absoluto silencio, porque la mùsica llegaba por unos auriculares que entregaban en la puerta.  El audio era de calidad asombrosa y prístina claridad , pero la música malísima.  Terminado el recital vi como toda la gigantesca estructura de escenografía y pantallas desaparecía en un instante.  El coloso simulador virtual se desplegaba sobre una gran tarima elevada.  No había baffles ni amplificadores, pero las personas todavía necesitaban una superficie para transitar.

Recordando las terribles consecuencias de películas como Volver al Futuro, evité la tentación de buscar a mi familia y descendientes, así que estaba listo para emprender el camino final.

Las hazañas épicas cuentan de hombres que luchan, sufren y juegan con la muerte antes de lograr su objetivo, pero la verdad que me fue tan fácil como nunca hubiera imaginado.  Siempre con la certeza que ahí donde tuviera que ir, cualquier camino me iba a llevar.

La disquería no era muy distinta a otras donde estuve, pero tampoco igual a ninguna.  Me impactaron especialmente los otrora flamantes 180g Vinyl Reissue, allì con sus tapas gastadas y bordes corroídos.  Pero también había pilas de cds y hasta un sector con cassettes finamente acomodados.

Fuí hasta el hombre del mostrador con cautela, para no inquietarlo con alguna actitud que revele mi origen.  Pero él parecía saberlo todo.
"Lo estaba esperando", me dijo.

Quise saber si había llegado al Lugar, si no existía en el mundo otra disquería aguardando al extranjero del tiempo.

"Su búsqueda terminó.  Usted a visitado las disquerías de cada ciudad que conoce.  Pagó precios extraordinarios por box sets que no valían la pena, y adquirió joyas de la música por dos mangos persiguiendo el disco que salvara su vida, hasta que decidió viajar en el tiempo para encontrarlo.  Durante años ordené y clasifiqué celosamente miles de ejemplares entre los cuales está ese disco que contiene todos los secretos, sin saber cual es.  Pero Usted ha llegado, y ahora puedo descansar."

Entonces le pregunté al Sabio Disquero como podría reconocer ese disco.

"Un disco es todos los discos.  En su camino hacia la canción perfecta cada artista graba siempre la misma, aunque le ponga distintos nombres.  Todos  buscamos el disco que contiene las respuestas a nuestras preguntas.  El que reúne todas las cintas enganchadas en los autoestéreos.  El que pasado al revés suena igual.  Aquel que revela el total de músicos que integraron King Crimson.  El Aleph del melómano.  Ese LP cuyo surco concéntrico final loopea hasta el infinito los destinos de nuestra existencia."

Elegí uno que me gustaba y me dispuse a pagarlo, pero el Hombre del Mostrador tenía otro plan:

"¿En que moneda cotizan las canciones que Jimi Hendrix no llegó a grabar?  ¿Cuanto vale un pasaje al infierno?  ¿Cambiaría sus sueños por la certeza de lo que es imposible?
La Fe nos hace libres pero el Conocimiento Absoluto es nuestra condena, y el olvido su redención.  Llevelo nomás, ya cierro.  Usted ha sido mi último cliente."


viernes, 14 de julio de 2017

¡Poné un CASSETTE!: Elbow, el Walkman del Futuro

La noticia habla del Walkman del Siglo XXI que viene a resucitar al cassette.  ¡Eramos pocos y parió la abuela!...   La genialidad de estos desarrolladores lituanos es tan sencilla como una pinza con el movimiento de un codo (elbow) donde están a la vez el cabezal lector, el rodillo que hace girar la cinta, una entrada de tres y medio para auriculares y una USB para cargar energía.

Los fabricantes (en etapa de desarrollo y financiación) resaltan los conceptos de Simplicidad, Durabilidad y Estilo, y cuentan con el indicio de un permanente repunte 'retro' en la venta de cintas, impulsado por lanzamientos -aislados, eso sí- como los de Paul McCartney o Metallica, además de las bandas enroladas en movimientos Indie 'Lo-Fi', que nunca dejaron de grabar en portaestudio y editar cassettes.







"La idea nos vino a la cabeza solo como un concepto, no como un producto. Queríamos resucitar un objeto que desde el punto de vista estético nos resultaba bello. También era una forma de reaccionar a la frustración que sentíamos con todos esos aparatos con pantalla táctil, que son útiles y multifuncionales, pero en los que se pierde esa intimidad física que tenían los aparatos de antes" dicen los lituanos.

Incluso es muy probable que esas Nuevas Generaciones que no llegaron a usar cassettes se muestren interesadas en el aparatito.. ¡Hasta que descubran que los TDK de 60 tienen 60 minutos, y no 60 gb!

http://elbow.co.nf/





miércoles, 7 de diciembre de 2016

Los VINILOS ya mueven mas dinero que las DESCARGAS DIGITALES

La noticia que publica la BBC indica que en la última semana, por primera vez las ventas de discos de vinilo movieron mas plata que las descargas digitales.  Según la ERA (Entertainment Retailers Association) los consumidores gastaron 2,4 millones de Libras en vinilos y 2,1m en descargas, contra 1,2 frente a 4,4 en la misma semana del año pasado.  Dice la BBC -y cualquiera puede darse cuenta- que además del renovado interés en nuestros queridos negritos de 12" que ha hecho crecer sus ventas durante los últimos ocho años en forma consecutiva, estos números también se deben a que las descargas digitales van perdiendo terreno rápidamente frente a los sistemas de Streaming.
Por su parte la ERA sugiere que las ventas de discos se acrecienta en esta época ya que son un bonito regalo de Navidad, y porque se agregan cada vez mas puntos de ventas minoristas.  Gracias, ERA.




Pero atenti a la información para no confundirse (además de que estos datos son by England, porsupu):  Con crecimiento sostenido y todo, la venta de vinilos aún representa un 2% del mercado de la música en general, y estos datos responden también a la diferencia de precio entre vinilos y descargas, o sea que mas dinero no significa mas cantidad de albumes.  La semana pasada el disco mas vendido fue el nuevo de Kate Bush, cuya edición en album triple cuesta 52 lb contra 12 lb en su versión DD.  En el período contemplado se vendieron 120.000 vinilos y 295.000 descargas digitales.


viernes, 2 de septiembre de 2016

Diccionario Apócrifo: ¿Qué es un MELÓMANO?

Siempre estuve en conflicto con los términos que suelen usarse para definir a un Amante de la Música, y siento que ninguno me representa con exactitud.

Según el primer resultado de Google, el Melómano es aquella Persona que siente pasión por la Música, y hasta ahí vamos bien.  Sin embargo la página concepto.de, aunque aclara que la melomanía no es una enfermedad, la trata casi como si fuera, describiendo "Síntomas y Manifestaciones" y "Efectos a largo plazo".  También nombran el concepto Amante de la Música, y la diferencia parece radicar en las actitudes maníacas (melo-manía) que llevan a comprometer un tiempo y dinero exagerados en el asunto.  Tipología y no Patología, por lo menos.

El sitio guioteca.com asegura que el dramaturgo y músico francés Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais usó el término por primera vez en 1871, y que el filósofo inglés Ludwig Wittgenstein (1889/1951), quien plasmó en el libro Cultura y Valor su conocimiento, fanatismo (y obsesión) por el compositor Félix Mendelssohn, fue el primer Melómano.  Pero mas que las definiciones que puedan encontrarse en internet, bien vale considerar lo que habitualmente se percibe como melómano:  Alguien cuyo excesivo interés por la música le lleva a presumir de sus conocimientos, con algo de soberbia y descalificación para con el resto de los mortales.




La palabra Melómano me lleva hacia el cultor de las formas mas eruditas de la música, con tendencia a una sospechosa búsqueda de status.  Él sabrá con exactitud en que Teatro Von Karajan dirigió su mejor Marcha Radetzky, pero aunque yo pueda recitar de memoria la grilla completa del Festival Isle of Wight de 1970, suena raro que mi vocación se ajuste al término.  Imagino al melómano en el Colón, y no escuchando Sex Pistols, digamos.

Aunque sea inexacto y hasta injusto, en el imaginario popular los melómanos son seres aburridísimos, reunidos en interminables discusiones para demostrar quién la tiene mas larga en conocimientos sobre el Singspiel alemán, las diferencias entre Canzone y Motete, o el efecto emocional contradictorio que argumentaba el compositor Iannis Xenakys.

Como pasa con tantos términos, el significado conciso y real de una palabra puede diferir de su habitual interpretación según los usos y costumbres, y entonces un autoproclamado Melómano está condenado a disfrutar solamente aquella música que pueda considerarse de un alto nivel de excelencia.  O por lo menos que los demás crean eso.

lunes, 18 de julio de 2016

Días de DISCOS de VINILO

Hubo una época cuando nadie sabía cuanto pesaba un vinilo (1), no los trataba como piezas de colección, ni los clasificaba como VG o NM (2).  Incluso cualquiera podía envidiar el orden pulcro del coleccionista obsesivo mientras los seguía apilando a un costado, perdía los sobres internos y prestaba los simples.  Las bateas de las disquerías tenían las tapas en exhibición y las placas en sus sobres estaban en los estantes detrás del mostador, porque las ediciones nacionales no traían el celofán sellado, y a lo mejor el disco que comprabas ya tenía un par de pasadas porque en el mismo local lo habían usado en su equipo funcional para promocionarlo.  Me pregunto donde habrán quedado las tapas de Mi Niñez de Serrat y Nuestra Historia de Pastoral, así como el hoy inconseguible Exclusively For Disc Jockey, en cuya tapa quedó guardado el de Pastoral. También me sorprende la fritura de unos Relayer y Equinoccios (3) que tengo por ahí, y no tanto la de varios simples, ya que solían quedar apilados fuera del sobre muy al toque de comprados.  Eran los días donde los vinilos eran la mejor forma de escuchar música, pero a diferencia de hoy, también la única o casi.  Cada hogar tenía su Winco en alguna esquina con su mesita de fierro, y quienes pudieron amoblaron con hermosos combinados (4) apenas salieron.  Después sí las bandejas mas pro a tracción directa o correa y ahí pará con la evolución, porque eso es lo mejor que podés seguir teniendo hoy en día.  No me arrepiento tanto de haber descuidado un poco mis viejos discos como de no haber aprovechado mas las ofertas de las disquerías de usados hasta hace unos cinco o seis años, cuando los albumes que hoy están limpios y prolijitos de $200 en adelante, se amontonaban en rincones polvorientos de a 3 x 100.


(1) Es habitual la leyenda '180g' en las nuevas ediciones de vinilos en alusión a su peso. También he visto de 200g.
(2) Las descripciones VG (very good, muy bueno) o NM (near mint, como nuevo) suelen acompañar las publicaciones de discos de vinilo usados en internet. También está G (good, bueno) y de ahí para abajo ya pierde valor de mercado.
(3) Relayer de Yes y Equinoccio de Jean Michel Jarre.
(4) El combinado es un mueble que contiene el tocadiscos, dos parlantes, un espacio para poner LPs y generalmente radio.



sábado, 18 de junio de 2016

FOTOS From The VAULT...

Estas son unas fotos que subí últimamente al Instagram, pero como es una cuenta personal se asocia también al Facebook personal y no terminan saliendo en la página...  Son instantáneas con el celu, la mayoría CDs nuevos, o vinilos...  ¡Y hasta cassettes!  Me parecieron lindas, bah.  El título 'From the Vault' es medio tirado de los pelos porque las fotos son recientes, pero me gustó como sonaba.  Debe haber mas.


Edición nacional que se la banca... ¿Quién sigue?



Las reediciones del Flaco...



Mural de los Stones en las oficinas de Universal en Pto Madero...



Selección Nacional: Serú, Calamaro y Vox Dei...



Uno de los últimos números de la revista Mavirock.  No es franquicia, sale cada tanto y está muy buena...



Este de Miles recién llegaba de la disquería. Bitches Brew en vivo...



Los temas de 1 ya están en otros discos, pero hay que tenerlo.  El de Howe es una excelente compilación.



Flautas Mágicas, Aqualung de Otoño 



Cuando publiqué ésta aparecieron un montón de fans de FM de todo el mundo...



Regalito de Cumpleaños, Syd Barrett 180g... ¡Así da gusto!



¡El deck no se rinde!...  Este en vivo de Dylan es importado y suena bárbaro



La mañana de los Gardel anticipé quién ganaba el Oro...  Mas el grabadorcito donde estreno los CDs. ¡Cada cual con sus mañas!



Segundos Afuera...


sábado, 26 de marzo de 2016

El STREAMING mató al Idolo del DOWNLOAD

Usé la frase del título en una publicación hace poco, y enseguida pensé que sonaría bien como encabezado. Es una obvia referencia al Video Killed the Radio Star de los Buggles, nombre resignificado al ser el clip inaugural de MTV.  Y ahora que la tecnología avanza diez veces mas rápido que en los '80, casi ni nos damos cuenta que nuestra forma -o una de nuestras formas- de escuchar música dio otro paso en su incesante evolución.

¿Cuanto hace que no te 'bajás' un disco?  Tal vez incluso te sorprendas al encontrar que varias páginas y blogs de descargas han ido desapareciendo progresivamente por acumulación de denuncias por copyright.  Ya dije hace bastante que la industria iba a encontrar la vuelta de combatir al download, y que no sería con un 'poder de policía' (aunque también) sino con una opción mas práctica e igual de útil.

Grooveshark fué el primer indicio, pero al no evolucionar ni actualizarse cayó hasta desaparecer, curiosamente por tampoco haber sabido solucionar el asunto de los derechos de propiedad.  A todo esto el Soundcloud mostraba lo fácil que era para los músicos independientes poner sus canciones a consideración del mundo entero a un clic, sin olvidar los enlaces y playlist 'oficiales' de Youtube.  Spotify llegaba por referencias pero fue un misterio durante un tiempo en Argentina, donde ya funcionaba Deezer, pero llegó.





En la ceremonia de los Grammy los capos de la industria armaron el gráfico de un centavo cortado como una pizza para mostrar el poco dinero del streaming que llega a los músicos.  Pero ya está, el que compra discos desde antes lo seguirá haciendo, pero no vas a convencer a nadie de que gaste dinero en algo que puede obterner gratis o casi.  En ese sentido el Spotify no solo jaquea a las descargas 'ilegales' sino que deja prácticamente fuera de carrera al Digital Download oficial, porque quien no tiene apego a lo físico no pagará por cada disco o canción suelta lo que ya tiene por otro lado, y esto ya es una realidad:  En el último año los ingresos por servicios de Streaming superaron por primera vez a los generados por Descarga Digital, la respuesta que las discográficas sostuvieron para combatir la piratería...
(http://www.lavoz.com.ar/tecnologia/los-ingresos-por-streaming-de-musica-ya-superan-los-de-descargas-digitales-en-eeuu)

Y si de industria hablamos, la llegada del catálogo de los Beatles a todas las plataformas online en la última navidad terminó de legitimar el formato, apretando a los artistas que se resisten...  ¡Cada tanto me fijo si ya está la discografía de King Crimson!  Todavía no.

El Streaming mató al Idolo del Download, aunque quedan un par de puntos que justificarían seguir bajando discos:
El primero es que si aún en formato digital no está todo, mucho menos en las páginas online.  Siempre habrá discos malditos, oscuras bandas de la psicodelia perdidas en el tiempo, compilados mágicos de la era del LP que jamás se reeditarán, y otras tantas carencias del melómano exquisito que esmerados blogueros seguirán rippeando cuidadosamente para después entregar al mundo.  Robin Hoodes de la internechi...

El otro punto es menos romántico que práctico:  Aún seguimos cargando nuestros teléfonos con mp3 para subtes, bondis y vía pública, y metiendo cds o pendrives en el autoestéreo.  Sin embargo ya existe la alternativa del paquete premium de Spotify (que algunas telefónicas bonifican en los abonos mas caros) para cargar lo que quieras antes de salir, sin tener que enchufarte al rígido de la pc de casa, mientras el bluetooth que traen los estéreos nuevos te permiten lo mismo en el auto.  Está la tendencia y parece irreversible (hasta que inventen quién sabe qué) banda ancha mediante.

Mientras tanto empiezo a creer que esas cajas con cds de discografías completas en mp3 están ocupando demasiado lugar...  Tal vez la japonesa de La Magia del Orden tiene alguna recomendación para estos casos.



martes, 15 de marzo de 2016

La Ultima DISQUERIA sobre la Faz de la TIERRA

Publico este relato o mini cuento a modo de resumen de las obsesiones contenidas en el Blog, con el secreto deseo de que algún día integre las páginas de un improbable 'Apocalipsis del Melómano' o similar.


La Ultima Disquería Sobre la Faz de la Tierra

He visto el futuro.  Contemplé rascacielos donde hoy hay baldíos, y caminé al lado de personas cuyos abuelos están por nacer.  Descansé a la sombra de árboles que aún no fueron plantados.  Respiré el aire de las próximas generaciones.

Asistí a un concierto de Rock donde cientos de personas bailaban y saltaban en el mas absoluto silencio, porque la mùsica llegaba por unos auriculares que entregaban en la puerta.  El audio era de calidad asombrosa y prístina claridad , pero la música malísima.  Terminado el recital vi como toda la gigantesca estructura de escenografía y pantallas desaparecía en un instante.  El coloso simulador virtual se desplegaba sobre una gran tarima elevada.  No había baffles ni amplificadores, pero las personas todavía necesitaban una superficie para transitar.

Recordando las terribles consecuencias de películas como Volver al Futuro, evité la tentación de buscar a mi familia y descendientes, así que estaba listo para emprender el camino final.

Las hazañas épicas cuentan de hombres que luchan, sufren y juegan con la muerte antes de lograr su objetivo, pero la verdad que me fue tan fácil como nunca hubiera imaginado.  Siempre con la certeza que ahí donde tuviera que ir, cualquier camino me iba a llevar.

La disquería no era muy distinta a otras donde estuve, pero tampoco igual a ninguna.  Me impactaron especialmente los otrora flamantes 180g Vinyl Reissue, allì con sus tapas gastadas y bordes corroídos.  Pero también había pilas de cds y hasta un sector con cassettes finamente acomodados.

Fuí hasta el hombre del mostrador con cautela, para no inquietarlo con alguna actitud que revele mi origen.  Pero él parecía saberlo todo.
"Lo estaba esperando", me dijo.

Quise saber si había llegado al Lugar, si no existía en el mundo otra disquería aguardando al extranjero del tiempo.

"Su búsqueda terminó.  Usted a visitado las disquerías de cada ciudad que conoce.  Pagó precios extraordinarios por box sets que no valían la pena, y adquirió joyas de la música por dos mangos persiguiendo el disco que salvara su vida, hasta que decidió viajar en el tiempo para encontrarlo.  Durante años ordené y clasifiqué celosamente miles de ejemplares entre los cuales está ese disco que contiene todos los secretos, sin saber cual es.  Pero Usted ha llegado, y ahora puedo descansar."

Entonces le pregunté al Sabio Disquero como podría reconocer ese disco.

"Un disco es todos los discos.  En su camino hacia la canción perfecta cada artista graba siempre la misma, aunque le ponga distintos nombres.  Todos  buscamos el disco que contiene las respuestas a nuestras preguntas.  El que reúne todas las cintas enganchadas en los autoestéreos.  El que pasado al revés suena igual.  Aquel que revela el total de músicos que integraron King Crimson.  El Aleph del melómano.  Ese LP cuyo surco concéntrico final loopea hasta el infinito los destinos de nuestra existencia."

Elegí uno que me gustaba y me dispuse a pagarlo.

"¿En que moneda cotizan las canciones que Jimi Hendrix no llegó a grabar?  ¿Cuanto vale un pasaje al infierno?  ¿Cambiaría sus sueños por la certeza de lo que es imposible?
La Fe nos hace libres pero el Conocimiento Absoluto es nuestra condena, y el olvido su redención.  Llevelo nomás, ya cierro.  Usted ha sido mi último cliente."

martes, 1 de marzo de 2016

La Resurreción del CD

Mientras todos hablamos del auge de los vinilos, esta nota viene a ser una especie de ejercicio de futurología.. ¡Así que si la estás leyendo en, digamos, 2022, chequeá primero la fecha de publicación antes de comentar!...

En la era digital donde el Streaming mató al Idolo del Download, el vinilo volvió para devolver la experiencia de dedicarle un momento especial al acto de escuchar música, reavivar el ánimo de coleccionismo que históricamente estuvo ligado a los discos, y por que no para vaciar las billeteras del melómano en el intento.

Contra lo que uno pudiera pensar, no son solo quienes ya escuchaban vinilos hace treinta años quienes se prendieron en el revival, sino también mucho sub-30 que también le encontró la onda, quizás cansados -como cualquiera- de tener música saliendo hasta de las baldozas pero no saber que escuchar.




Y tarde o temprano, cuando el furor por los discos de 30cmts se instale en una meseta, el ánimo de comprar música (coleccionarla, regalarla) ya se habrá arraigado en la costumbre de unos cuantos, y algunos decidirán que vale la pena reconsiderar la colección de antiguos cds, valorizarla y agrandarla.

No digo que otra vez los compacts desplacen a los vinilos como pasó alguna vez, porque los tiempos son otros, y seguramente en unos años exhibir una vitrina de discos (de cualquier tipo) podrá ser una excentricidad.

Al ritmo de la tecnología quién sabe que nuevas formas mas prácticas y baratas de acceder a la música nos faltan conocer, siempre teniendo en cuenta que práctico puede ser pero barato mas o menos, porque te lo están cobrando por otro lado, y ademas estamos aprendiendo a vivir creyendo que si dejamos de chequear el celular cada cinco minutos nos puede pasar algo terrible...

lunes, 11 de enero de 2016

Colección: IAN DURY and The BLOCKHEADS

En esta nueva sección (que solo Dios sabe si seguirá o tendrá esta única entrada) intentaré compartir impresiones sobre discos, cassettes o cds quizás de mi colección, aunque no necesariamente, atendiendo mas a la edición que a la música en sí.  

Hoy presento esta bonita caja de Ian Dury and The Blockheads que me fue esquiva durante bastante tiempo hasta que pude hacerme con ella apenas el otro día.  De la serie Classic del sello Edsel Records,  los discos incluídos son Do It Yourself, Laughter, The Bus Driver's Prayer, Mr Love Pants y Warts 'n' Audience (Live at the Bristol Academy 22-12-80).





La presentación de la caja con las cinco tapas chiquitas al pie y los sobres de cartón simil-vinilo recuerdan a los Original Album Series de Warner, como también la manía de saltear algún disco fundamental.  Por supuesto en este caso es New Boots and Panties, y si bien Wake Up and  Make Love with Me puede escucharse en el live, brilla por su ausencia otro indispensable como Sex and Drugs and Rock and Roll.  

Pero como buen clásico New Boots puede (y debe) conseguirse aparte, y con lo difícil que es acceder a la discografía del maestro inglés del Pub-Rock, el Punk y la New Wave (incluso en las plataformas de streaming donde suele estar incompleta) este boxset pasa a ser una pequeña joya





viernes, 23 de octubre de 2015

DISCOS de VINILO de ayer y hoy

En su momento la aparición del CD respondió a necesidades de la industria y a una evolución natural de la tecnología.  El nuevo formato era mas chico, sonaba prácticamente igual en cualquier reproductor, no se rayaba ni había que darlo vuelta, y gracias a su fácil fabricación pronto hubo reediciones para reemplazar cassettes enganchados y vinilos hechos mierda.

Que yo recuerde nadie se quejó sino mas bien al contrario, salvo los puristas del vinilo o quienes renegaban por tener que cambiar el equipo de audio. Viene al caso saber que por entonces el cassette había desplazado al vinilo de las disquerías con el furor del Walkman ochentoso, aunque nadie dudaba que el formato 'auténtico' de la música seguía siendo redondo.





Seguro que un arte de tapa lucirá mejor en 30 cmts que en 12, y la discusión sobre sonido análogo o digital será eterna, pero estos no son los motivos principales del renovado auge de los vinilos.  Diría mejor que (otra vez) fue la industria la que necesitaba algo grande y caro para vender, y los Box Set no eran la solución.  Ahí es donde se estimula  la nostalgia en los antiguos usuarios y la curiosidad de los mas chicos, y conste que a mi parecer sobran motivos para prender la bandeja.   Ya compañías independientes, pequeñas disquerías y coleccionistas venían moviendo la cosa hace rato, pero curiosamente no son quienes siguieron escuchando vinilos en los 90 los mas beneficiados por el revival, por lo menos hasta que las nuevas joyas de 180g bajen un poco de precio, y que dejen de cobrar usados cuatro veces lo que hace unos años, porque ahora está de moda.

Escuché que iban a instalar (o reciclar seguramente) una fábrica en Argentina, con lo que volveríamos a tener nuestros discos industria nacional, y si la historia se repite serán de unos 90g en lugar de 180, con tapas que parecen fotocopia color...  Mientras tanto las reediciones de Rock Nacional de Sony se fabricaron en República Checa y se ensamblaron acá.  Ah, y que alguien me diga por qué algunos que compraron el Artaud 2015 a poco mas de $300 (como cualquier otro de la colección) lo ponen a la venta a mil y pico, si el objeto valioso es la edición original de hace cuarenta años.  Se sabe:  Al acecho de cada coleccionista hay un mercader ávido de morlaco fácil.

domingo, 30 de agosto de 2015

El TOCADISCOS LASER sin Púa

Aquí tenemos el tocadiscos láser de ELP Corporation (que no es Emerson Lake and Palmer), con el que a cambio de unas 15 lucas verdes podés reproducir tus vinilos sin desgastarlos, ya que ningún dispositivo toma contacto con los surcos.




El funcionamiento a simple vista recuerda a un reproductor de CDs, aunque en este caso en vez de información digital lee las ondulaciones analógicas de la placa, por lo cual el sonido -parece- respeta las cualidades originales del vinilo.

La pregunta es:  ¿Para qué quiero una bandeja donde no puedo ver girar el disco ni apoyarle la púa?
Si vos también pensás que no puede haber algo mas aburrido, esperá a ver los 10' del video a continuación, donde el Sr Miyagi nos explica con proverbial paciencia los detalles del suntuoso artefacto.
¿Será que soy un envidioso porque no tengo las quince lucas?





lunes, 13 de abril de 2015

DISQUERÍAS, TOCADISCOS y VINILOS

El Record Store Day es un evento anual organizado por disquerías independientes que se celebra desde 2007 cada tercer Domingo de Abril.  Está directamente vinculado al creciente revival de los discos de vinilo, y con cada edición se promocionan lanzamientos especiales para coleccionistas y público en general.  Aunque teóricamente es un acontecimiento mundial, en la práctica la movida está en EEUU o Inglaterra, epicentros de la industria discográfica.

En Argentina, a pesar de que eventualmente algunas disquerías y sellos se hacen eco, condiciones económicas como las restricciones a la importación y el tipo de cambio peso-dolar hacen que la resurrección del vinilo sea un asunto para el publico de elite que pueda pagar $500 o $600 por las lujosas ediciones de 180 gramos que publicitan las páginas oficiales de los sellos y músicos.  Lo mas parecido que uno encuentra en Buenos Aires es La Noche de las Disquerías que suele hacerse en Noviembre, un circuito en Palermo y el centro con ofertas y descuentos, sin olvidarnos que el mercado de vinilos usados -que nunca se detuvo- está cada vez mas activo mas allá de fechas y acontecimientos.





Todo esto es porque en tiempos de música virtual la emotiva aventura de ir a comprar un disco sigue teniendo héroes que no se rinden, aunque sepamos que la localización geográfica del coleccionista condiciona sus oportunidades.  Los habitantes del primer mundo (incluso si es tan solo por una cuestión de moda) pueden adquirir una pintoresca bandeja portátil con parlantes incluídos (foto) por 40 o 50 dólares.  No será el súper fierro ¡Pero son 50D!, lo que en Buenos Aires cuesta un disco, y donde un Winco usado como la gente no baja de dos lucas. En internet hoy por hoy el único que ofrece la valijita Crosley símil-cuero pide $3600, mas del triple de su valor en dólares en Amazon, por ejemplo.




Las cuevas de discos de Buenos Aires han ajustado los precios progresivamente en los útlimos años y las bateas de ofertas ya no son lo que eran, mientras algunos particulares se encontraron con que esos viejos Lps amontonados en el galpón (y que más de una vez casi tiran a la basura) son un capital interesante, y después de un vago asesoramiento pretenden cambiar el auto vendiendolos a precios ridículos.  He visto en un sitio de ventas el original Artaud de Pescado Rabioso con la tapa grande (que efectivamente es uno de los vinilos mas buscados y cotizados) a unos sietemil y pico de pesos, y por cierto eran divertidos algunos comentarios de los usuarios de la página que se lo tomaban bastante para la joda.  No obstante digamos que unos $1000 o $1500 le pueden seguir pareciendo mucho al desprevenido, pero se acerca a lo que estaría dispuesto a pagar un interesado.

Hace poco decía yo en una entrada sobre descargas digitales que las políticas económicas de estado no se pueden resolver de acuerdo a las necesidades del coleccionista discográfico, y poca importancia tienen las reediciones de Johnny Cash en el marco de una realidad social, así que no es ésta una crítica ni queja al gobierno y responsables, sino una observación a tener en cuenta mientras uno lee en la Rolling Stone o la Billboard que los vinilos ésto o aquello.  En el eterno círculo de la historia habrá tarde o temprano una situación general que permita la importación (y por qué no la fabricación) de discos y tocadiscos a precios mas accesibles, y entonces sí se podrá evaluar el impacto del resurgimiento del vinilo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

TOCADISCOS de MADERA

Me entero a través de la página Vinyl Collector que un tal Ken Walter está financiando a través del polémico (polémico para mí) Kickstarter  la fabricación de tocadiscos de madera, o para ser más exacto de cortes directos de un árbol (se le debe llamar de alguna forma que no conozco)

El regreso de los vinilos puede explicarse de varias maneras. El sentido de la nostalgia, el culto al objeto en sí mismo y lo diferente que suena la música. Los coleccionistas de discos menos pretenciosos no dirían que el sonido es mejor, pero sin duda es más cálido. Siguiendo esta idea, el proyecto de Kent Walter tiene sentido. Los vinilos son más cálidos que un mp3, la madera es más cálida que el plástico o metal, por lo que vamos a crear plataformas giratorias de madera.







En fin, por ahora son de nogal por ser duro, estable y favorable estéticamente con sus 'tonos profundos y corteza rugosa', pero nuestro amigo Ken no descarta que use otras maderas en el futuro, probando qué funciona mejor...  (¡Ya veremos si tienen algo para decir las organizaciones ambientalistas que condenan la tala de bosques!)

Luego con el criterio de búsqueda 'Wood Turntables' encontré otros de estos bichos, unos mas artesanales o rústicos que otros, cuyas fotos (elegidas al voleo) comparto con Uds.  Y también unos videos de los platos marca Trumpet, que parece ser la posta en diseños vintage.















lunes, 23 de febrero de 2015

Bajarse Música: LA CUESTIÓN ÉTICA

Justo cuando empezaba a suponer que las descargas ilegales eran un asunto pasado de moda, me entero que Bjork adelantó el lanzamiento de su disco porque se filtró en internet, por lo que el download parece seguir siendo el gran dolor de cabeza de la industria discográfica  (iba a poner dolor de huevos, pero intento que algún medio importante me levante un artículo)

Es cierto que con Spotify no se hace tan necesario guardarse la música en algun lado, salvo para ir escuchando en el celular (se soluciona con la suscripción que tengo entendido son unos treintaipico de pesos por mes y te permite guardar playlists para escuchar offline), y no me olvido del Grooveshark, pero su interfaz es muuuy inferior y además leí en la Billboard que tuvo problemas con los copyright...  Poca vida le queda, probablemente.




Las páginas y blogs de descargas siguen, en su mayoría con material de culto no necesariamente nuevo y discografías clásicas, aunque también están los que postean lanzamientos recientes.  No parece haber tantos, es cierto, y no hablo de sistemas como el Torrent porque la verdad nunca estuve muy al tanto.

Pero vayamos a la cuestión ética.  ¿¿Lo qué??  Está bien, no soy tan inocente como para suponer que te quita el sueño bajarte un disco porque le estás sacando el pan de la boca a Capif, Sony Music y etc (en todo caso quedará en la conciencia del que los sube), pero convengamos que por mas vueltas que uno le quiera dar al asunto, cada canción que nos bajamos es una pequeña parte del gran problema de la industria musical de los últimos diez años o más, y esa industria incluye a los músicos, por supuesto.

Volvamos entonces (una vez más) a los años del vinilo, cuando la reproducción también existía con el intercambio entre amigos y los cassettes vírgenes.  Esa costumbre artesanal no resultaba para la industria un problema como es hoy la masividad de internet, pero conviene recordar los clasificados de la Pelo, la Rock Superstar y la Expreso Imaginario, donde algunos pibes ofrecían grabar cassettes (a cambio de unos mangos), describiendo detalles del catálogo disponible en su casa.  Aún así era una reproducción a baja escala, pero veamos que había mas de un motivo para querer grabarse un disco en lugar de comprarlo, y tiene que ver con los vaivenes de las políticas económicas del querido terruño donde te toque vivir.




No me voy a poner a describir la evolución de la economía argentina de los últimos treinta años, o por lo menos no sin los ayudamemoria correspondientes, pero tampoco hace falta.  Como en muchos países del Tercer Mundo, las variaciones del tipo de cambio frente al Dólar (entre otros factores) definen cuestiones como la importación, fundamental para aquellos que desean comprar discos grabados en otros países.  Cualquiera recordará fácilmente la benevolencia del 'uno a uno', y los Tower Records (QEPD) de Santa Fe o Cabildo y Juramento (o en la galería del Village de Recoleta) repletos de discos importados al mismo precio que los nacionales.

Pero no siempre fué igual, y ahora mismo un cd importado sale por lo menos el doble, siempre y cuando lo consigas.  Y desde ya no me voy a poner a cuestionar las políticas económicas actuales, que se resuelven contemplando intereses mucho mas importantes que el último de Gov't Mule.  Digo que eventualmente estamos lo suficientemente globalizados como para conocer tantas novedades como se editan en el mundo, y no así para comprarlas.  Salvo claro que formes parte de ese sector priviliegiado de la sociedad, cuyo problema no es el dinero.

¿Y las compañías discografícas o subsidiarias locales?...  Como siempre, editan aquello que saben que tendrá un volumen de ventas importante.  Por eso volvemos a que nada cambió mucho con respecto a la época de los vinilos y cassettes.  Está visto que si una disquera pequeña como Icarus no adquiere los derechos del nuevo en vivo de Yes (como sí lo hizo con el último de estudio) no habrá otra forma de tenerlo que hacércelo traer.  El año pasado salieron afuera un box de 5 cds tanto como un doble cd compilado de The Kinks, pero como la oficina local de la discográfica dueña de los derechos considera que en Argentina a nadie le gustan los Kinks, no los saca.




Y aún cuando editan los discos, a veces parece que la intención es arrancarle la cabeza no ya al coleccionista de Box Sets lujosos, sino a cualquiera.  ¿O por qué tengo que pagar $250 el de AC-DC?... ¿La caja tridimensional? Mmmmm... O el de Pink Floyd a $350 la edición de lujo que tampoco es tan de lujo que digamos (y no hay alternativa).  En otros casos la calidad es inferior o directamente alteran el producto (otra vez como hace 30 años).  Alguien tuvo la brillante idea de resumir Hits '50! de The Who a un solo disco, dejándolo igual a otros compilados anteriores, sin la mayoría del material que lo hace interesante en su versión original de cd doble.

Una vez mas llegamos hasta aquí con el tema de las descargas sin una conclusión única e irrefutable, aunque se pueden ensayar algunas conclusiones parciales:

- Quienes consideramos a la música una forma de arte siempre tendremos un buen motivo para odiar las especulaciones de las compañías discográficas, y eso las convierte en la mejor excusa cuando se nos plantea un dilema ético con respecto a las descargas.

- Así como es imposible analizar la historia del Rock por fuera del sistema capitalista, tampoco se puede hablar del problema de las descargas ilegales sin contemplar las diferentes realidades económicas y sociales alrededor del mundo.  Seguramente las bajadas que tenga el disco de Pink Floyd en Argentina no sean tan preocupantes como las de EEUU o Europa, donde por ahí restan unos cuantos millones que se podrían haber vendido.  En ese sentido los mas perjudicados por el download son los artistas locales, que pierden en proporción prácticamente todas las ventas, o la mayoría.

- Estas conclusiones -en realidad todo el texto anterior, y cualquier discusión sobre el tema- solo tienen sentido para quienes alguna vez han comprado discos, lo sigan haciendo o no.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Viendo y Escuchando VINILOS en Youtube

Me los encontré buscando 'demos' de una bandeja portátil que afuera está a 100 D y acá te la traen por 200, y también porque un amigo fanático de la Música Disco los suele compartir en Facebook.  La cosa que hay cada vez más videos de discos de vinilo en Youtube.  Pictures Disc de 12", temas clásicos y mucho album completo; la música suena mientras ves la cápsula atravesando el surco.  Algunos se esmeran con la producción y arrancan desde que seleccionan un album de la batea.
En general los videos están hechos prolijamente con equipos de alta calidad, y mas allá de la transferencia digital la amplitud del audio analógico se nota.  Por supuesto no hablo de estática ni frituras.




La experiencia de dar un click para ver un video de un disco (mientras ya vamos relojeando la barra lateral para el próximo) es casi opuesta al paraíso del audiófilo, eso de sacar un album del sobre, ponerlo en la bandeja y apoyar la púa...  Sin embargo no deja de estar simpática como alternativa, y algo de la magia -me parece- llega.
Como era de esperar, el revival del tocadiscos incluye su representación virtual, como los humanos de la novela 'El Cálculo de Dios' de Robert J Sawyer, cuando optaron por una existencia digital antes del exterminio... 









viernes, 19 de diciembre de 2014

Coleccionistas de VINILOS

Cuando hace unos años el fotógrafo y coleccionista de discos israelí Elion Paz emigró a Brooklyn, tuvo la idea de entrevistar y fotografiar a otros coleccionistas.  La ocurrencia se fué convirtiendo en un viaje a través de EEUU primero y después a lugares tan exóticos como Australia, Ghana ¡o Argentina! en busca de fanáticos con habitaciones repletas de vinilos.

En 2012 financió a través del discutido Kickstarter (esa plataforma donde los usuarios compran algo antes de que esté hecho) parte de sus viajes, y el sitio web Dust & Grooves derivó este año en un libro lujoso de 436 páginas con notas a 130 coleccionistas con sus respectivos retratos, que según dice el autor fueron hechos sólo con la cámara, sin puesta de luces ni tratamiento digital.




Traducir algunas de las entrevistas vale la pena, y por supuesto las fotos.  Desde un tipo con la pared repleta de discos de pasta de 78 rpm con los lomos amarillos a otros dedicados solamente a los del 7 o 12 pulgadas, y desde ya muchos abocados a géneros determinados.   ¡Hay alguien que colecciona (no se si está en el libro) exclusivamente ejemplares del Album Blanco de los Beatles!...  Me pareció re loco, pero por las dudas me fuí a fijar cuántos 'Tales From Topographic Oceans' tengo...  No eran tantos, debo ser una persona normal...  Todavía.


http://www.dustandgrooves.com/









(Este es Questlove de la banda The Roots)

 (Philippe Cohen de Gotan Project)


 (Joe Bussard, el Rey del 78rpm)